Los “tigres asiáticos”

Arturo Prins

El economista Jeffrey Sachs decía, en un reportaje publicado en La Nación, tras nuestra crisis de 2001: “Entendí mejor a América latina cuando la comparé con Asia, más decidida al desarrollo de la ciencia y al impulso de la educación. ¿Entenderán los líderes políticos argentinos que el país necesita una nueva economía internacionalmente competitiva, una economía del conocimiento?”

En artículos anteriores (CRITERIO N° 2414/15/16) nos referimos a exponentes asiáticos de esa economía –Japón, China y Corea del Sur– que les permitió reducir la pobreza y ubicarse entre las naciones más avanzadas.

Corea, Hong Kong, Singapur y Taiwán lograron por esa vía un desarrollo regional tan rápido que se los llamó los “tigres” o “dragones” asiáticos. Un estudio de 2004, con indicadores del Banco Mundial, comparaba el crecimiento de esos países con el de la Argentina. Las cifras impresionan y de ellas se deduce por qué Sachs comprendió lo que nos ocurría. Veamos: el estudio muestra que, en 44 años de haber implementado la economía del conocimiento, los “tigres” tenían un incremento de sus PBI de entre 1.700 y 2.500% (promedio anual: 7 a 8%); la Argentina crecía en el mismo período 125% (2% anual). Mientras el aumento del ingreso per cápita de los asiáticos, tras 20 años de aplicar la mencionada economía, era de entre 800 y 1.400%, el de la Argentina llegaba a 59% también en 20 años (1960-79) y a 66% en 42 años (1960-2001).

Los “tigres”, a diferencia de la Argentina, tienen reducidas superficies en el sudeste asiático, con clima tropical y sub-tropical húmedo, escasos recursos minerales y muy pocos suelos fértiles. Sólo el 7% de las tierras de Hong-Kong son cultivables, el 22% de las de Corea y el 25% de las de Taiwán; la pobreza de las de Singapur hizo que el país desarrollara modernas técnicas de cultivo con muy buenos resultados. Ellos emplean así su inteligencia para enfrentar la escasez natural. Nuestro inmenso territorio no nos exigió esa imaginación. Exigidos por las limitaciones, los “tigres” crearon una industria manufacturera que compitió internacionalmente y produjo uno de los crecimientos regionales más importantes de la historia económica.

Japón fue primero en Asia en lograr un desarrollo que lo llevó a ser segunda potencia económica del mundo, con industrias que incorporaban el conocimiento, como pedía Sachs. Los “tigres” siguieron el modelo japonés con resultados a la vista:

1) Hong-Kong, colonia británica hasta 1997, desde los años ´50 vivió un proceso de industrialización muy reconocido, que la consolidó como centro financiero del sudeste asiático por la creciente confianza en su Bolsa.
2) Taiwán, en los años ´50 tenía una economía básicamente agrícola; desde 1962 hizo reformas para impulsar sus industrias, primero mayormente textiles y luego con productos de alta tecnología.
3) Singapur, tras independizarse del Reino Unido (1965), adoptó políticas orientadas a las exportaciones, en especial en el área electrónica y farmacéutica.
4) Corea comenzó su despegue en los años ´70 y de los “tigres” es el que llegó más alto entre las economías del mundo. Es muy competitiva su industria electrónica y automotriz.

Algunos economistas piensan que estos hechos pueden dar lugar al nacimiento del Siglo de Asia. Otros indican que la presencia del Estado es allí muy intensa, con elevados niveles de corrupción que podrían deteriorar lo logrado.

La Argentina, también objeto de estas críticas, sigue estancada, por lo que debería poner inteligencia en su escasez económica.

© Criterio, 2015